Bueno,
como ya había indicado en el primer post, la idea principal de este
blog es comentar mi afición por Noruega, los sitios que he visitado,
como he llegado hasta allí, que impresiones me he llevado...
Para
llegar a Noruega en las dos ocasiones en las que he estado, he
elegido el interrail como medio de transporte para llegar ahí.
Siempre
había querido tener la experiencia de viajar en tren por Europa y
llegado el momento se dieron las condiciones necesarias para poder
cumplir ese sueño, una mochila, un billete válido para todas las
zonas y de duración limitada a 30 días. Estas eran las condiciones
que se daban por aquel entonces, hoy en día han cambiado las
condiciones un poco.
Así que
tras unos días de viaje, con la compañía de un buen amigo,
llegamos a Oslo. Era la primera vez que estábamos ahí. Una ciudad
tan al norte de Europa, con fama de gélida y donde no sabes lo que
te vas a encontrar.
Una vez
alojados en el albergue Oslo Haraldsheim, muy acogedor y agradable,
(con pista de baloncesto, campos de fútbol a los bajos del albergue,
estancias comunes para poder ver la televisión, leer o jugar a las
cartas), nos fuimos a dar un paseo por la ciudad y conocerla, así
llegamos a The Vigeland Park, una gran extensión de naturaleza,
pulmón de oxígeno para ciudad, que además alberga el museo del
artista que da nombre al parque, Gustav Vigeland.
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| The Monolith |
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| The Fountain |
Durante el recorrido por el parque, podemos ir viendo las esculturas realizadas por el artista de origen noruego y que han hecho del parque un lugar muy atractivo y llamativo para los turistas.
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| The Fountain |
Es un lugar que no te deja indiferente y digno de visitar. El acceso al parque, por lo menos en la temporada en la que yo he tenido la ocasión de visitarlo es gratuito y te sirve para tomar un respiro en tu visita por esta maravillosa ciudad, como es Oslo.
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| Vista de la Fuente y del Monolito |



